El Cavalciotto di Santa Lucia es una histórica esclusa situada en el barrio de Santa Lucia de Prato que data del siglo XI. Este monumento es uno de los ejemplos más significativos de la arqueología industrial de la ciudad, testimonio del ingenio medieval aplicado a la gestión de los recursos hídricos.
El Cavalciotto se construyó para desviar el curso del río Bisenzio, creando el "Gorone", un amplio canal artificial que atraviesa el territorio de Prato. Este sistema hídrico tenía múltiples fines: recuperación de tierras pantanosas, riego agrícola, defensa y, sobre todo, suministro de energía para los molinos. La primera documentación de un molino alimentado por el Gorone data de 1003, lo que pone de relieve la importancia de este recurso para el desarrollo económico de la zona.
A lo largo de los siglos, el sistema de saetines y molinos evolucionó, sirviendo de apoyo para actividades fabriles como la metalurgia, la fabricación de papel y, sobre todo, la industria textil. La presencia de numerosas fábricas con aprovechamiento hidráulico contribuyó a consolidar Prato como uno de los centros textiles más importantes de Europa.
En la actualidad, el Cavalciotto di Santa Lucia es un lugar de interés histórico y cultural, incluido en rutas sobre arqueología industrial. Su conservación permite comprender las raíces históricas de Prato y la evolución de su paisaje urbano. Además, el enclave ofrece oportunidades para llevar a cabo actividades educativas y visitas guiadas, fomentando el conocimiento del patrimonio local. Los alrededores se caracterizan por un atractivo entorno natural, ideal para pasear y practicar actividades al aire libre.